Si ya vendes todos los días y manejas tu propia bodega, conoces la escena: el sistema dice que quedan unidades que nadie encuentra, un pedido sale con la talla equivocada y en cada peak el equipo termina empacando de noche. En ese momento la pregunta deja de ser qué es un WMS y pasa a ser si ya lo necesitas.
Qué es un WMS, en simple
WMS son las siglas de Warehouse Management System, o sistema de gestión de bodega. Es el sistema que ordena todo lo que pasa dentro de tu bodega: dónde está cada producto, qué hay que preparar, en qué orden y cuándo sale. A diferencia de una planilla, no solo anota lo que pasó: le dice al equipo qué hacer en cada paso.
5 señales de que tu operación ya necesita un WMS
- El stock del sistema no coincide con el de la bodega. Vendes algo que creías tener y terminas cancelando el pedido, con el costo que eso tiene en tu reputación.
- Todo depende de una persona. Si quien “sabe dónde está todo” se enferma o se va, la operación se frena.
- Salen pedidos con errores. Producto equivocado, talla cambiada o una unidad que falta. Cada error es un reclamo, un reenvío y un cliente que duda antes de volver a comprar.
- Cada peak se vuelve una crisis. En CyberDay o Cyber Monday la bodega se llena de cajas, el equipo trabaja de más y aun así hay atrasos.
- Vendes en varios canales y el stock no cuadra. Tu tienda, MercadoLibre y otros marketplaces muestran números distintos para el mismo producto.
Si te identificas con dos o más, la planilla ya te quedó corta.
Qué cambia en el día a día con un WMS
- Sabes qué tienes y dónde. Cuando llega mercadería, el sistema la compara con lo que pediste y le asigna un lugar. Las diferencias se detectan en la puerta, no semanas después.
- El equipo deja de buscar y sigue una ruta. El sistema indica qué recoger y en qué orden, y al escanear cada producto detecta un error en el momento, antes de que el pedido salga. Así funciona un buen proceso de picking y packing.
- Lo que más se vende queda más a mano. Los productos con más salida se ubican cerca de la zona de empaque, y cada pedido toma menos tiempo.
- Sale primero lo que vence antes. Si vendes cosmética, suplementos o alimentos, el sistema controla lotes y fechas por ti.
- Haces inventario sin cerrar la bodega. En vez de parar todo una vez al año, se hacen conteos pequeños y frecuentes por zona.
- Una persona nueva rinde rápido. Como el sistema guía cada paso, sumar apoyo en un peak no significa semanas de capacitación.
WMS propio o el de tu operador logístico
Tener un WMS propio implica pagar el sistema, comprar equipos como escáneres e impresoras, capacitar al equipo y seguir manteniendo tu bodega. Si lo tuyo es vender, la otra opción es trabajar con un operador de fulfillment que ya opera con su propio WMS. Si estás comparando sistemas, en nuestra guía sobre cómo elegir un software de gestión de inventario te explicamos qué mirar.
“En Amplifica tenemos OMS y WMS desarrollados por nuestro equipo, con los que operamos a más de 150 marcas en Chile y despachamos en menos de 30 minutos. Antes de implementar tu propio WMS, compara cuánto te costaría hacerlo con lo que cuesta usar uno que ya funciona.”
— Equipo de operaciones, Amplifica
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